Cómo trabajamos
El método · Seis pasos, aplica a todos los proyectos
No adaptamos tu negocio a un sistema existente; construimos la herramienta alrededor de tu operación.
Cada proyecto requiere tiempo de análisis humano. Nos sentamos a revisar cómo resuelves las cosas hoy para entregar un desarrollo limpio, rápido y pensado exclusivamente para tu mostrador. Sin prisas de fábrica, sin código genérico.
- Entender
- Proponer
- Diseñar
- Construir
- Revisar
- Entregar
01 · Entender
Antes de hablar de entregables hablamos de objetivos: qué vende tu negocio, a quién le vende y qué pasaría si esto saliera bien. Traducido a lo que importa: qué te cuesta tiempo, qué te cuesta clientes y qué te cuesta dinero.
Empezamos por el mostrador, no por el catálogo: la primera llamada del cliente, la cotización, el cobro y el cierre de caja. Ahí aparecen los cuellos de botella que el software tiene que quitar.
Revisamos qué hay hoy: tu marca, tu sitio, cómo te encuentran, cómo atiendes. Buscamos la causa, no el síntoma: muchas veces lo que se pide no es lo que resuelve, y conviene decirlo ahora y no en la factura.
Resultado: un diagnóstico honesto y un objetivo dicho con tus palabras, incluso si no te conviene escucharlo.
02 · Proponer
Traducimos el diagnóstico a una propuesta: qué se va a hacer, en qué etapas, qué necesitamos de ti, cuánto cuesta y cuánto tarda.
Si hay una alternativa más barata que resuelve lo mismo, la vas a ver ahí. Y si lo que conviene no es un logo sino un sistema —o al revés—, se dice en esta etapa. Nuestro interés es que el proyecto funcione, no que sea grande.
Resultado: todo por escrito y sin letras chiquitas, antes de empezar.
03 · Diseñar
Definimos cómo se ve y cómo funciona: identidad, mensajes, pantallas, guiones. Nada se diseña para una presentación bonita: se diseña para el uso real —en un celular, con prisa, con mala señal—.
Resultado: una dirección visual y funcional aprobada contigo.
04 · Construir
Programamos, producimos y montamos por versiones: ves avance real cada cierto tiempo, en lugar de una sorpresa al final.
Resultado: la solución funcionando, no un archivo estático.
05 · Revisar
Probamos en celular, en computadora y con el equipo que lo va a usar todos los días. Lo que falle se corrige antes de entregar.
Resultado: menos errores, y tus rondas de cambios libres para lo que de verdad importa.
06 · Entregar
Te entregamos todo funcionando y explicado: archivos, accesos, cómo actualizarlo y qué hacer si algo falla. Un proyecto está terminado cuando tú puedes usarlo sin nosotros, no cuando nosotros decimos que ya está.
Diseño y sistemas, en el mismo estudio
Una marca que se ve profesional trae al cliente. Un sistema que registra la venta hace que ese cliente se pueda cobrar, atender y volver. Son dos mitades del mismo problema: que el negocio se vea del tamaño de su trabajo y que funcione sin depender de tu memoria.
Por eso no hay dos equipos ni dos proveedores. Quien decide cómo se ve tu marca es quien construye el sistema que la sostiene, y lo que se piensa en una mitad sirve en la otra: los datos que captura el sistema alimentan la página, y el mensaje de la marca es el que usan las cotizaciones y los avisos.
- Diseño: marca, página web, video y publicidad. Que te reconozcan y te elijan.
- Sistemas: ventas, cobros, inventario, citas y avisos. Que el negocio no dependa de tu memoria.
- El puente: lo que ya vive en cuadernos entra al sistema una sola vez, y de ahí sale todo lo demás.
Después de la entrega
Si algo no funciona como se acordó, se corrige sin costo dentro del periodo que indique la propuesta. Pasado ese periodo, los cambios y el soporte continuo se cotizan aparte o se cubren con un esquema de mantenimiento.
El código, los archivos, el dominio y los accesos quedan a tu nombre. Lo mantienes con nosotros o te lo llevas con tu propio equipo.
Todo el trabajo se puede hacer a distancia: WhatsApp, videollamada y correo, con entregas por etapas. La base está en Apatzingán, Michoacán, y trabajamos con negocios de cualquier parte del mundo.
Qué decide y qué revisa
Las herramientas pueden generar imágenes, código, música o texto. Decidir qué necesita realmente un negocio y cómo debe funcionar requiere criterio. Ese criterio es el trabajo.
- La tecnología acelera. Una identidad o un sitio se entregan en días y no en meses. Lo que no se acelera es decidir qué construir.
- El criterio dirige. Ninguna herramienta decide qué construir; eso se piensa con el negocio enfrente, no con un catálogo.
- El resultado se revisa. Nada se entrega sin probarlo antes con quien lo va a usar.
Usamos herramientas modernas para investigar, hacer pruebas y avanzar más rápido. El criterio y la revisión final siguen siendo nuestros.
Cómo se paga
Con anticipo y saldo contra entrega. En proyectos largos —un sistema, por ejemplo— el trabajo se divide por etapas y cada una se libera conforme se cubre.
Los servicios de terceros que tu proyecto necesite (dominio, hospedaje, licencias, gasto en plataformas de publicidad) se contratan a tu nombre: los pagas directo y quedan bajo tu control. No los inflamos ni los revendemos.
¿Vas a contratar algo? En la página principal están los paquetes con su precio de partida y la preguntas frecuentes. Si tu duda no aparece, escríbenos y te la respondemos directo.